

Al menos 59 muertos y más de 500 heridos ha dejado el tiroteo ocurrido en Las Vegas, y se le atribuye dicho atentado a Stephen Paddock. El FBI aún no ha dado su último reporte.
Jubilado de 64 años, vivía en Nevada, en el pueblo de Mesquite (18.000 habitantes) a 130 kilómetros de Las Vegas, donde iba con frecuencia a los casinos a jugar póker, disfrutaba de los conciertos de música country y entre sus pasiones estaba volar y cazar.
Multimillonario dedicado a vivir su etapa de jubilado en forma relajada, haciendo lo que le gustaba. Dueño de dos aviones, poseía licencia de piloto y de caza mayor.
No tenía antecedentes policiales ni psiquiátricos que pudieran dar algún atisbo de lo ocurrido. El único dato en contra es el de su padre, un conocido y muy buscado ladrón de bancos en los años 60. No parece haber influido esto en su vida, ya que según cercanos era una persona tranquila, atenta. Con dos matrimonios a cuesta y una relación en la actualidad.
Al hacer una reconstrucción de los hechos, se puede entender que todo fue preparado con anticipación, ya que llegó al hotel Mandalay Bay el día jueves y ocupó la habitación 32, con vista a la explanada donde se realizaría el concierto, tenía 19 rifles. Esperó con calma hasta el día domingo en la noche, llegado el momento rompió los cristales y empezó a disparar, eran las 22.08. Las ráfagas se sintieron casi por 30 segundos y el objetivo unas 22.000 personas asistiendo a un concierto country, relajadas y disfrutando. Un blanco fácil y seguro. Sembrando el pánico entre los asistentes sin saber lo que ocurría, algunos corrían tratando de salir del lugar, otros se agachaban tratando de cubrirse y algunos incluso grabando el momento.
Cuando las Fuerzas Especiales de Seguridad llegaron a la habitación ya estaba muerto, encontraron 19 rifles, dos con mira telescópica, listos para matar.
Debido a esto se pone en el tapete la ley de armas en EEUU y se cuestiona la posesión indiscriminada de éstas. Esta ley permite que los ciudadanos tengan derecho a comprar armas sin un control más riguroso.
Este hecho abre además el debate en otro tema muy importante, las medidas de seguridad de los hoteles en la ciudad de Nevada. Hace un año, el empresario y magnate Steve Wynn propuso nuevas medidas de seguridad como detectores de metal y guardias con un entrenamiento especial.
Una empresa de seguridad dijo que seguramente no le fue difícil a Stephen Paddock ingresar a su habitación con su arsenal, que debía pesar unos 45 kilos, ya que los hoteles no vetan ningún tipo de equipaje.
Son muchas las personas que opinan después de ocurrido este horrible atentado.
Incluso el presidente Trump dijo que hablarán sobre las leyes del control de armas “a medida que pasa el tiempo”.
El senador Chris Murphy está a favor de mayores restricciones en el control de armas en EEUU y dijo “estas son armas diseñadas expresamente para matar tantas personas como sea posible.
Fuente: bbc.com